Maciel un mercenario in-Cristo.

Posted by Anónimo on 7:27



Los legionarios de Cristo mejor conocidos como Mercenarios in-Cristo, son una orden religiosa fundada en México acogida por la Iglesia Católica.


Desde hace 20 años o más se venían haciendo denuncias en contra del Sin-padre Maciel, en los cuales se pone de manifiesto su inmoralidad eclesiástica al engendrar hijos con diferentes mujeres y a su vez su pederastia al violar y vejar a sus propios hijos, monaguillos y todo niño o niña cercanos a este hijo'eputa (con la bendición los padres de éstos).














Hoy se debate en el Vaticano la refundación de este gremio. De ser el caso, se estaría aceptando indirectamente los agravios cometidos por este grupo de "religiosos" y su líder. De ser contrario se estaría aceptando la pederastia y las relaciones poligámicas como morales dentro de la Iglesia Católica mejor conocida como Íngles-ia Gató-lica (con perdón de los felinos).








El Sin-padre Maciel o hermano de Calderón (recordemos que ambos fueron negados por su madre La Chingada), aun muerto, tiene a sus correligionarios entre la espada y la pared, ya que podrían perder la categoría de orden religiosa y convertirse en la red de pederastia del Goberprecioso Mario Marín y Kamel Nazi (Nacif) o si bien les va, al refundarse dicha orden, se estaría eliminando de las cúpulas a aquellas personas (si es que se pueden llamar personas a tales bestias (con perdón de los seres mágicos-fantásticos)) cercanas (de tanta penetración y felación que les hizo e hicieron) al Sin-padre Maciel.

No esperemos nada del Vaticano que sólo se dedica a pedir limosnas (millonarias), a mantener sometido a su feligreses (feligrises), a defender a quien lo defiende (Provida y las tangas de Serrano Limón, la lista es tan larga que mejor la omito) y a miles de barbaridades prohibidas por ellos mismos y que ellos tienen la exclusividad para realizarlas.

Invito a mischingones a castrar a todo aquel violador de inocentes y a utilizar tolete con sífilis y gonorrea para penetrar por el oído y fosas nasales a aquellos que aun habiéndose entregado a Jebús probaron la carne prohibida.